Desde los años cincuenta se está investigando la relación entre sexo y neurología, en esa época, se descubrió que había cuatro puntos en el cerebro que controlaban las respuesta sexual en los monos. Estos puntos funcionan como un circuito que regula la excitación, la contracción muscular y el orgasmo; adicionalmente, el cuarto punto actúa como disparador de los tres anteriores.
En esa época, la investigación no se realizó con humanos, pero dio la pauta para entender la biologia de la respuesta sexual, lo cual nos facilita el conocimiento y control de dicha respuesta, para tener una experiencia sexual más real y conciente. Algo que va mas alla de satisfacer una necesidad biológica.
El sexo sagrado requiere que controlemos ese “disparo” de sensaciones que finalmente nos llevan al orgasmo. En artículos anteriores se ha hablado de como contolar “la ola”, como separar la erección del orgasmo y este de la eyaculación, pero para entender un poco mejor este mecanismo, vamos a enfatizar en el hipotálamo. Por tanto, este artículo esta dirigido a todos lo que queremos explicar la conducta en terminos de la relacion ambiente-biología. En esta oportunidad no hablaremos de técnicas ni de estrategias para alcanzar o detener el orgasmo y/o la eyaculación.
Para contextualizar un poco y de una manera muy simple, el hipotálamo es una glándula compuesta de sustancia gris, está ubicado en el interior del cerebro, por debajo de la corteza cerebral. Es una estructura muy compleja que regula muchas reacciones químicas. El hipotálamo hace parte del Sistema Límbico, encargado de regular, entre otras cosas, las emociones. No olvidemos que las emociones estan directamente relacionadas con el sexo.
El comportamiento sexual está regulado por muchas partes del cerebro, sin embargo, el hipotálamo juega un papel protagónico ya que éste regula la liberación de gonadotropina (hormona que regula la reproducción humana).
Por todos es sabido que el cerebro de los hombres es diferente en funcionamiento y forma, al de las mujeres, sin que uno sea mejor o superior al otro.
Recuerdan los cuatro puntos que actúan como un circuito? pues bien, en los humanos esto se denomina: Respuesta Sexual Humana (RSH), la cual es diferente en hombres y en mujeres. Explicaré brevemente de qué se trata:

La Respuesta Sexual Masculina (RSM), consiste en la preparación del aparato sexual del hombre para el intercambio cromosómico, esto NO esta relacionado con el placer o la satisfacción que se le ofrezca a la pareja.
La fase de excitación se caracteriza por la erección peneal, se presenta la congestion sanguínea a casi toda la periferia del cuerpo y hay un aumento en el tono muscular en la zona genital y las extremidades. Se aumentan la tasa respiratoria y cardíaca y la presión sanguínea.
Es en esta etapa en donde debemos empezar a realizar los ejercicios de control que nos dicta el sexo sagrado o sexo tántrico.
La fase de meseta o segunda fase, representa el inicio de las contracciones peristálticas que impulsan a los espermatozoides hacia la próstata. Algunos científicos sugieren que la meseta es una fase corta que anuncia la cercanía del orgasmo, por lo que es importante aprender a conocer las señales que nos da nuestro cuerpo, y asi no desperdiciar el líquido de la “energía vital” comunmente llamado semen. Al final o en la etapa mas avanzada de la fase de meseta, es altamente probable que se desencadenen el orgasmo o la eyaculación, o ambos simultáneamente. Es en este momento en donde debemos estar atentos y empezar a controlar la llegada del orgasmo y extender el acto sexual, es aprender a “montar la ola”.
La mayoria de las veces que un hombre tiene una relación sexual, la reacción muscular se asocia con la expulsión del semen (eyaculación),es por esta razón que se ha confundido el concepto de eyaculación y orgasmo.
La eyaculación, es la expulsión del semen hacia el exterior del cuerpo masculino; el orgasmo, por otro lado es la contracción rítmica de los músculos de la base del pene, de los que rodean la próstata y de los de la uretra peneal con el fin de impulsar el semen al exterior. Este concepto cobra vital importancia si queremos fundirnos en el amor tántrico.
Finalmente aparece la fase de reposo o fase de resolución, esta es la desaparición progresiva de los cambios que se habían generado cuando inició la fase de exitación.
En la mujer, se cumplen las mismas cuatro fases durante la RSH, pero cada una de ellas con sus características propias segun la estructura y función sexual.
Durante la etapa de excitación la mujer inicia la lubricación vaginal y la vagina se expande de manera que adopta una forma más amplia para recibir el pene erecto. El clìtoris se inflama levemente y el útero se levanta y se alarga, esta posición parece facilitar la posibilidad de acceso de los espermatozoides hacia los oviductos. A nivel externo, se hacen visibles cambios como piel erizada, endurecimiento de los senos y erección de los pezones.
A diferencia del hombre, la mujer necesita más estimulación en la transición de una etapa a la otra, dicha estimulación puede traducirse como juego erótico, juego sexual, etc.
En la fase de meseta se consolidan los cambios para el intercambio sexual, en esta etapa el clítoris se retrae, facilitando así su papel de desencadenante del orgasmo, gracias a la estimulación que le proporcionan los tejidos que lo rodean durante el movimiento sexual. En la fase de meseta, los pezones también se retraen, pero la areola mamaria aumenta considerablemente.
Toda esta tensión se libera bruscamente en la tercera fase de la RSH, conocida como fase de orgasmo. Esta es una fase de duración corta, que consiste tambien en la aparición de contracciones en toda la zona vaginal, el esfinter anal y el útero. Finalmente aparece la fase de resolución y el cuerpo vuelve a su estado basal.

De la misma manera que en los hombres, las mujeres deben aprender a reconocer estos cambios para sincronizar con su pareja el ritual tántrico.
Entre tanto se ha activado una buena porcion del cerebro y en todo este proceso han participado estructuras como las vias que van del hipotálamo al mesencéfalo. En el hombre, la conducta sexual esta influida por una vía que va desde la región preóptica medial hasta el campo tegmental lateral; y el comportamiento sexual femenino esta regulado por un conducto que va desde el núcleo ventromedial a la sustancia gris periacueductal. Por otro lado en este proceso también participan hormonas como la progesterona, testosterona, estrógeno y otras hormonas hipofisiarias tales como la hormona luteinizante (LH), la hormona foliculoestimulante (FSH).
Si quieren profundizar un poco en el tema pueden revisar:
*Biopsicologia; Pinel
*Psicología fisiológica; Brown
*Un ensayo sobre la sexualidad; Bateman
*Neurología; Uribe
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