Oct 03
La Magia Sexual
Cuando hablamos de magia sexual, hablamos de un conocimiento acerca del uso conciente de la energía sexual en nosotros, un manejo normalmente desconocido, para el hombre cotidiano.
Hay varias claves en esto, y una es reconocer que somos el sexo, que la sensación sexual somos nosotros, es decir que no es algo separado, el sexo y
yo, por ejemplo. Una vez reconocido esto iremos más allá, tratando de descubrir la íntima relación existente entre sexualidad y éxtasis místico.
El goce sexual es espiritual, aunque nuestra cultura lo ha degradado a un simple acto reproductivo, mecánico, a veces con cierto placer genital y en muy pocos casos, con un goce que va más allá de lo orgánico, llegando a lo emocional, etc.
Para el mago el sexo es arte, es poesía, es música, éxtasis, arrobamiento,devoción, adoración, entrega. Y la clave está en el manejo de su energía sexual, la cual cuida como su propio ser, ya que allí se sitúa la imagen del hombre perfecto.
Dentro de esa compenetración con lo mágico – artístico, uno comienza a apreciar la belleza del cuerpo, como manifestación de lo divino, como expresión de lo interno. Así la mujer es la Divina Madre, la eterna amante, Shakty, la esposa de Shiva.
El hombre es Shiva, el Espíritu Santo. Algunos no entenderán la relación entre lo hindú y lo cristiano. Son en realidad expresiones de fuerzas internas que el hombre tiene a su alcance.
El goce sexual, el momento de mayor intensidad, son el mismísimo Espíritu Santo y la Divina Madre, en su manifestación física.
Antiguamente la MAGIA SEXUAL era enseñada en secreto, en los templos de iniciación, y según cuentan algunos adeptos, sólo se le enseñaba este arte al discípulo DESPIERTO. Lo cual nos viene a recalcar la importancia del tema, y la seriedad con la que debe de abordarse.
No se trata de volvernos gimnastas sexuales, sino de ingresar en un mundo de percepción y sensibilidad, que el hombre común no accede. Para ello es menester cambiar la forma de pensar, y sentir, especialmente ésta última.
El ser humano actual, y sobre todo el que vive en occidente, necesita modificar la estructura de su pensamiento y sentimiento, para poder ingresar en los mundos internos, donde el conocimiento y la vivencia son fenómenos directos, y no requieren evaluación, o discusión, no exigen toma de partido, sino integración y plenitud.
La absurda idea de tener una relación sexual lineal, donde ambos partícipes van en busca de algo, llamado orgasmo, pero que ni siquiera es como creen, el momento de mayor goce, resulta por demás limitadora, y por lo tanto nos aleja del EXTASIS SEXUAL.
El EXTASIS es una experiencia incomunicable, es algo místico y a la vez sexual. Son dos aspectos de una misma cosa. La energía que produce el éxtasis sexual, es la misma que nos lleva al éxtasis místico.
La clave no es solo encauzar la energía hacia adentro, sino que se necesita de un estado del alma diferente al cotidiano, por eso hablábamos de cambiar la forma de pensar y sentir. Además requiere que estemos enamorados de nuestra pareja, ya que como decía antes, esto no es una gimnasia sexual.
Amor Alquímico,
capaz de transformar la vida mediocre
en una vida brillante,de oro puro.
Maestro DeRose
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Lic.Alexandra O
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3 de Octubre de 2008 a las 11:29 pm
Saludos Alexandra, muy cierto lo que dices yo pienso que si somos capases de encontrar el éxtasis espiritual con la pareja que amamos por el puro echo de estar con ella seguramente cuando lleguemos a la relacion sexual sera como tu dices una comunión con la creación, con el creador, asi que sientan primero en el ser y practiquen después por una relacion verdadera y duradera. T.Q.M
4 de Octubre de 2008 a las 1:50 pm
Bienvenido Josue y gracias por tu comentario.
Debemos intentar cambiar la forma de pensar y sentir!
4 de Octubre de 2008 a las 6:46 pm
este tema de la sexualidad sagrada es un poco
compleja para llevar a la conciencia de este
mundo occidental, además con lo que propones en
el artículo, se puede transmutar la energía sexual, es
decir transformarla y no descargarla como estamos
acostumbrados a concebir el sexo. imaginate lo
ignorantes que hemos llegado a ser.
5 de Octubre de 2008 a las 11:04 am
Hola Luzadri,gracias por comentar.
Tal vez, no creo sea ignoracia, más bien es el grado de evolución de cada ser, es decir, cada quien esta donde desea estar,saltar al otro lado de esa ignoracia como tu lo expones, podría ser una de las claves.
La sexualidad, aunque nos hayan contado otra cosa, es una energía sagrada. Nuestra visión no sagrada del mundo, nos hace vivirla de forma ligera, vulgar. Todo es superficial. El sexo es vendible, la mujer es un objeto de deseo vendible. Todo es vacío de significado. Todo es anodinamente “divertido”. Las relaciones sexuales no son sino encuentros efímeros, donde nada más allá que un momento de placer, existe. Debajo de todo eso hay sin embargo un gran dolor. El dolor de no encontrar significado a la vida. El dolor de saber que somos mucho más que eso y que nos negamos a reconocerlo. Por eso cada vez los jóvenes están más “enganchados” al tabaco y a los “porros”. El dolor requiere anestesia.
La sexualidad es un regalo de Dios. No es sólo para reproducirse, como la religión, desde la culpabilidad del pecado, nos quiso hacer creer, y tampoco es para “pasar el rato”, como el que se toma una caña, se hecha unas risas con los amigos y pasa una noche divertida. La sexualidad es la energía divina de unión entre lo femenino y lo masculino, es la dicha del Universo llevada al plano material, a la Tierra.Esa experiencia de placer, no es sino el sabor, el aroma, de algo que se produce a nivel espiritual, y por supuesto a nivel energético. Cuando una pareja se une en el acto sexual, todas sus células vibran, afectando a su cuerpo energético en su totalidad. El Universo entero se une. Cuando una pareja llega a ese estado de éxtasis que se produce cuando la energía se eleva al corazón y te haces uno con el otro ser que tienes delante, todo el Universo recoge ese éxtasis. Lo femenino y lo masculino, yin, yang, se han unido, se han fusionado aquí en la Tierra y todo el Universo lo celebra. La sexualidad te lleva a ese trance místico que algunos santos han experimentado. No es distinto de lo que describía Santa Teresa de Jesús, ni San Juan de la Cruz, por poner ejemplos cristianos occidentales.
La sexualidad humana es un gran poder de sanación, de transmutación y de expansión de la conciencia. Tenemos, sin embargo, que cambiar bastantes creencias y soltar muchos miedos, rencores y neurosis, para que este poder se manifieste.
Un abrazo.
Lic.Alexandra Oirdobro